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LA RESISTENCIA DE LAS MUJERES LENCAS

Cruz en la entrada de la hidroeléctrica de Río Blanco, por el asesinato de Tomás Garcia, líder del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH).

«En Honduras se vive una situación trágica. A medida que han ido avanzando las grandes inversiones del capital transnacional, con empresas vinculadas al sector poderoso económico, político y militar del país, esas políticas neoliberales extractivistas han provocado también un aumento de la represión, criminalización y despojo a las comunidades, que han sido desplazadas de manera forzada.

Los que rechazamos estos proyectos de muerte somos amenazados, amenazan nuestras vidas, nuestra integridad física y emocional, la de nuestras familias y comunidades enteras, nos quieren negar la existencia como pueblos originarios. Vivimos en un clima de impunidad y de nula administración de justicia.

En este país impune, responsable de graves violaciones de derechos humanos, los que luchamos por la tierra, por el agua, por el territorio para la vida, para que no caiga en manos privadas y sea destruido, ponemos la vida en riesgo. Aquí es muy fácil que a uno lo maten. El coste que pagamos es muy alto. Pero lo más importante es que tenemos una fuerza que viene de nuestros ancestros, herencia de miles de años, de la que estamos orgullosos. Ese es nuestro alimento y nuestra convicción a la hora de luchar».

Crédito: El Diario, entrevista a Berta Cáceres, lideresa del COPINH.

Pascuala Vázquez

Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH)

Miembro del Consejo de Ancianos de la Cultura Indígena Lenca, y última guía espiritual del pueblo lenca (Honduras).

«Como mujeres lencas en resistencia, en lucha y en defensa de los territorios, de los bienes comunes de la naturaleza, nos enfrentamos a una serie de peligros que recaen principalmente en nuestros cuerpos. Es común y normal que esos peligros nos generen miedos, al hablar de miedos se nos vienen a la cabeza muchas cosas como temor, angustia, muertes, violencia, sangre derramada, depresión, discriminación, soledad, opresión, soldados, capitalismo, terror, culpa, aflicción, contaminación, desesperación, tristeza, machismo, lágrimas, maltrato, golpes, ofensas, sufrimiento, enfermedad, opresión, guerras, violaciones, hambre, sed, despojo, niños y niñas huérfanos y huérfanas.
Necesitamos buscar estrategias que nos permitan combatir y enfrentar esos miedos y cuidarnos. Abrimos los ojos, defendemos nuestros derechos y denunciamos, no nos rendimos, mantenemos distancia de quienes no nos quieren, evitamos problemas, pensamos y analizamos las situaciones y encendemos velas».


Crédito: Sanar es resistir. Apuntes de la escuela de mujeres lencas en resistencia por la salud natural y ancestral. COPINH.

Recuperación de la memoria ancestral lenca

«Ante el olvido histórico del estado patriarcal, racista y colonialista que ha marginado a los pueblos durante siglos, COPINH se ha planteado la recuperación de la memoria ancestral del pueblo lenca. Nos hemos propuesto romper con el obsesivo discurso del empresariado hondureño que plantea que los pueblos no tenemos respuestas concretas a las necesidades humanas, nombrándonos “antidesarrollistas” y demostrando que los pueblos somos capaces de vivir dignamente sin someternos a políticas violentas y exclusivas».

Crédito: Sanar es resistir. Apuntes de la escuela de mujeres lencas en resistencia por la salud natural y ancestral. COPINH.

Ritual de agradecimiento a la naturaleza

«Para las mujeres del mundo, queremos que nuestra experiencia vivida deje algunas recetas sobre nuestras medicinas naturales, dar a conocer nuestras reflexiones sobre cómo vemos la vida, animar a las mujeres de pueblos originarios de todos lados a que se organicen y animar a todas las mujeres que se encuentran en resistencia contra el patriarcado, el colonialismo, el racismo, contra toda clase de opresiones, contra las injusticias y las desigualdades.

Estamos orgullosas de ser mujeres indígenas lencas que, aunque en las escuelas y en los hospitales pretenden que nos avergoncemos de lo que somos y no valoren lo que sabemos, traemos la sangre de las personas que lucharon hace más de 526 años, defendiendo nuestra familia, naturaleza, como ahora nosotras lo seguimos haciendo. Somos y nos sentimos parte de todo lo que existe, de la tierra, de los ríos, de los árboles, del sol y de la luna, que también son parte de nosotras, fortalecemos nuestra identidad cultural ancestral, basada en la recuperación de saberes y prácticas heredadas de nuestras ancestras».

Crédito: Sanar es resistir. Apuntes de la escuela de mujeres lencas en resistencia por la salud natural y ancestral. COPINH.

LA LUCHA DE LAS MUJERES GARÍFUNAS

LA ORGANIZACIÓN DE LAS MUJERES MAYAS